
Presencia
Para volver al aquí y ahora cuando la cabeza se va al pasado, al futuro o a mil lugares a la vez.
ConsultarLas flores de Bach acompañan lo que sentís: el miedo, la ansiedad, la exigencia, el cansancio, la duda. Un camino simple y amoroso para volver a tu equilibrio.
Edward Bach fue un médico inglés que, en los años treinta, empezó a mirar algo que la medicina de su época dejaba afuera: cómo se siente la persona, más allá de sus síntomas.
Buscó en las flores silvestres una forma sencilla de acompañar las emociones. Para él, cada persona tiene dentro lo que necesita para volver a su equilibrio. Las flores ayudan a despertarlo.
“Cúrate a ti mismo.”Edward Bach, 1931
Las flores no son el centro de mis sesiones: son un acompañamiento. Las sumamos cuando, en el camino, lo consideramos necesario juntos.
Conversamos sobre lo que estás atravesando: un miedo que se repite, una exigencia que no afloja, un cansancio que no se va.
Mediante un cuestionario y la presentación de cada flor, juntos armamos la fórmula adecuada para vos.
Una fórmula personal, hecha para vos y para lo que estás viviendo hoy.
La fórmula se ajusta en el proceso, porque las flores trabajan capa a capa. Cada frasco dura aproximadamente 21 días.
Si es necesario, agendamos una nueva sesión y reajustamos tu fórmula.
Me escribís y vemos juntos si las flores pueden acompañarte.
El trabajo con niños es presencial y con un familiar o responsable presente. Primero los conozco, escucho a la familia y, si tiene sentido, sumamos las flores al acompañamiento.
Las flores acompañan. No reemplazan la mirada del pediatra ni de la psicóloga o psicólogo.
Cuatro combinaciones para los momentos que más se repiten.

Para volver al aquí y ahora cuando la cabeza se va al pasado, al futuro o a mil lugares a la vez.
Consultar
Para bajar la ansiedad y aflojar la exigencia. Para cuando todo se siente urgente, enorme y a punto de desbordar.
Consultar
Para la noche. Para soltar el día, callar los pensamientos que dan vueltas y poder descansar.
Consultar
Para confiar en vos, en lo que sentís y en lo que sabés. Para animarte a decir que no y a ocupar tu lugar.
ConsultarCuatro veces al día, en gotas, sin que el gotero toque la boca. Cuando te entrego la fórmula te explico cómo tomarla.
No. Podés escribirme por una de las cuatro fórmulas. Si en la conversación sentimos que te vendría bien algo más personal, lo vemos juntos.
Las sesiones pueden ser presenciales u online. Si es online, te envío tu fórmula por correo o acordamos la entrega. En el caso de trabajo con niños, es presencial y con un familiar o responsable presente.
No. Son un acompañamiento emocional y se pueden sumar a lo que ya estés haciendo. Si tomás medicación o estás en tratamiento, seguí las indicaciones de tu médico.
Escribime y vemos juntos qué flores pueden acompañarte, a vos o a tu familia.